CACTUS Y CRASAS
Los cactus y otras crasas o suculentas son un grupo de plantas fascinantes. Su principal característica es que acumulan agua en sus tallos, hojas o raíces, lo que los hacen muy resistentes a períodos de sequía o poco riego y por ello, son planta fácil de cuidar.
Este tipo de plantas es tendencia en decoración y los encontramos en todo tipo de casas, jardines y oficinas en una gran variedad de formas. En muchas especies, además de su verde característico, encontraremos preciosas floraciones que darán un toque de color.
Todo el mundo apuesta por estas plantas ya que son fáciles de cultivar y mantener, no ocupa mucho espacio y, dependiendo de la especie, admiten bien estar en interiores o exteriores. Te invitamos a descubrir nuestra gran variedad de cactus y crasas para que elijas el que más te guste.
Cactus
La familia de las cactáceas es la más conocida de las plantas suculentas, aquellas que acumulan agua en los tejidos para adaptarse al hábitat donde se desarrollan. La mayoría de cactáceas o cactus defienden esa reserva de agua mediante espinas y, aunque se parezcan unos a otros, hay numerosos tipos y variedades.
Crasas
Las crasas también son plantas suculentas, pero la reserva de agua que necesitan para vivir en ambientes secos y calurosos la suelen defender gracias a hojas dentadas, tallos en forma de aguijón o a savia irritante que segregan para impedir que algún herbívoro se aproveche del líquido guardado en el tallo.
CUIDADOS DE LOS CACTUS Y CRASAS
Sol
Aunque todos los cactus necesitan mucha iluminación, no todos soportan los rayos directos del sol.
Como norma general, las especies provistas de pelos, espinas muy fuertes o un número elevado de ellas, requieren pleno sol; mientras que las especies con pocas espinas y las crasas requieren una cierta sombra. La ventilación también es muy importante para estas últimas.
Sustrato
A pesar que los cactus soportan suelos áridos, si se cultivan en una tierra más nutrida, su crecimiento es más vigoroso y su floración mucho más espectacular. Un sustrato estándar para cactus debe tener porosidad, moderada riqueza de nutrientes, mediana retención de la humedad y pH cercano a 6.
Existen tierras especiales para cactus ya preparadas, que reunen todas estas características. También existen fertilizantes formulados especialmente para cactus, que se deben aportar en los períodos de máximo crecimiento.
Temperatura
La mayoría de los cactus no soportan temperaturas por debajo de los 7ºC. Un punto muy importante es que no deben coexistir frío y humedad en el suelo o en el ambiente que les rodea.
Trasplante
Si la planta deja de crecer, adquiere un mal color o salen las raíces por los agujeros de drenaje, significa que es necesario trasplantarla. La nueva maceta tiene que ser algo mayor que la anterior. Para los cactus es mejor emplear macetas de barro o cuencos. En el fondo de la maceta se coloca una capa de drenaje (tierra volcánica, arlita o gravilla) y una capa de tierra para cactus. Después, se introduce el cepellón utilizando guantes, se rellenan los huecos con más tierra y se puede poner en la superficie otra capa de tierra volcánica, que sirve como elemento decorativo y para que la base del cactus no esté directamente en contacto con la tierra húmeda cuando se riegue.
La mejor época para trasplantar es la primavera. Se hace en invierno, la planta puede sufrir un retraso en la brotación. No es recomendable regar hasta pasados entre 3 y 6 días desde el trasplante, para dejar que cicatricen las heridas que se hayan podido producir durante el mismo.




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